jueves, febrero 27, 2014

Educación pública y comunidad

Cada año se cierra un número importante de escuelas públicas: entre 1990 y 2012 fueron 750 los colegios y liceos públicos municipales cerrados, y sólo en 2013 fueron clausurados 42. De acuerdo con la legislación vigente, los alcaldes tienen en sus manos la posibilidad de decidir sobre el cierre o reapertura de colegios sin consulta ni acuerdo previo con las comunidades que representan. El cierre de colegios públicos devela la lógica que subyace al modelo vigente de administración y financiamiento escolar: el fin de la educación pública. Lo público es entendido como una anomalía de lo privado. El modelo de Estado subsidiario vigente desde 1980 asegura que la libertad de enseñanza —entendida como libertad individual para emprender en educación— esté por sobre el derecho a la educación. Gerardo Jofré, ex asesor de Hacienda del ministro Büchi, supo expresarlo con franqueza en su artículo “El sistema de subvenciones en educación: la experiencia chilena” (1988): la universalización del sistema privado subvencionado requiere que la educación pública provista por el Estado sea de menor calidad que la pagada por las familias, pues “si no existiera esta diferencia, nadie asistiría a escuelas pagadas”. Así, el cierre de colegios públicos no es un defecto del modelo, sino parte de este. Frente al cierre de colegios, diversas comunidades han venido ocupando establecimientos escolares e impulsando experiencias de auto-educación. Entre ellas, la experiencia de los liceos autogestionados de 2011 y la reapertura por parte de un grupo de madres y apoderados de la Escuela República Dominicana en La Florida, en 2013. Este año pareciera repetirse el proceso en escuelas de Cerro Navia y de otras comunas. Una realidad invisible para las actuales autoridades y ausente del programa del próximo gobierno. No se trata, entonces, de corregir el modelo de mercado existente ni de volver a un pasado mítico donde todo el poder residía en el Estado, sino de reflexionar sobre nuestra propia historia social, como aquellas voces civiles representadas en la Asamblea Constituyente de Obreros e Intelectuales de 1925, en que fue acordada una definición de educación pública según la cual “El Estado debe proporcionar los fondos para la enseñanza pública, que debe ser gratuita desde la escuela primaria hasta la universidad. A los consejos de maestros, padres y estudiantes corresponden la plena dirección de la enseñanza”. Hoy, cuando se debate una revitalización de la educación pública, resulta clave rescatar el protagonismo histórico de las comunidades en la educación. Reyes Jedlicki, Leonora Subdirectora Dep. Estudios Pedagógicos F. Filosofía y Humanidades Universidad de Chile

martes, diciembre 17, 2013

¿Por qué en medio del dolor los negros cantan, ríen y bailan?

Miles de personas en toda Sudáfrica mezclaron el llanto con la danza, la fiesta con los lamentos por la muerte de Nelson Mandela. Es la forma como realizan culturalmente el rito de paso de la vida de este lado a la vida del otro lado, donde están los ancianos, los sabios y los guardianes del pueblo, de sus ritos y de sus normas éticas. Allí está ahora Mandela de forma invisible pero plenamente presente, acompañando al pueblo que él tanto ayudó a liberar. Momentos como éstos nos hacen acordarnos de nuestra más alta ancestralidad humana. Todos tenemos nuestras raíces en África, aunque la gran mayoría no lo sepa o no le dé importancia. Pero es decisivo que volvamos a apropiarnos de nuestros orígenes, que, de un modo u otro, están inscritos en nuestro código genético y espiritual. Voy a referirme aquí a aspectos de un texto que escribí hace tiempo con el título: “Todos somos africanos”, actualizado teniendo en cuenta la situación mundial, que ha cambiado. De entrada, es importante denunciar la tragedia africana: es el continente más olvidado y vandalizado por las políticas mundiales. Solamente cuentan sus tierras. Las compran grandes consorcios mundiales y China para organizar inmensas plantaciones de granos con el fin de asegurar la alimentación, no de África, sino de sus países, o para negociarlos en el mercado especulativo. Las famosas “land grabbing”, juntas tienen la extensión de Francia entera. Hoy África es una especie de espejo retrovisor de cómo nosotros los humanos pudimos en el pasado, y todavía hoy podemos, ser inhumanos y terribles. La actual neocolonización es más perversa que la de siglos pasados. Sin olvidar esta tragedia, concentrémonos en la herencia africana que se esconde en nosotros. Hoy en día hay consenso entre los paleontólogos y antropólogos acerca de que la aventura de la hominización se inició en África hace unos siete millones de años. Y luego se aceleró pasando por el homo habilis, erectus, neanderthal... hasta llegar al homo sapiens hace unos noventa mil años. Después de estar 4,4 millones de años en suelo africano, se trasladó a Asia, hace sesenta mil años; a Europa, hace cuarenta mil años; y a las Américas hace treinta mil años. Es decir, gran parte de la vida humana ha sido vivida en África, hoy olvidada y despreciada. África no es solamente el lugar geográfico de nuestros orígenes. Es el arquetipo primitivo, el conjunto de marcas impresas en el alma del ser humano. Fue en África donde el ser humano elaboró sus primeras sensaciones, donde se articularon sus crecientes conexiones neuronales (cerebralización), brillaron los primeros pensamientos, irrumpió la creatividad y emergió la complejidad social que permitió el surgimiento del lenguaje y de la cultura. El espíritu de África está presente en todos nosotros. Veo tres ejes principales del espíritu de África que pueden ayudarnos a superar la crisis sistémica global que nos asola. El primero es la Madre Tierra, la Mamá África. Al extenderse por los vastos espacios africanos, nuestros antepasados entraron en profunda comunión con la Tierra, sintiendo la conexión que todas las cosas guardan entre sí: las aguas, las montañas, los animales, los bosques y selvas, y las energías cósmicas. Necesitamos volver a apropiarnos de este espíritu de la Tierra para salvar a Gaia, nuestra Madre y única Casa Común. El segundo eje es la matriz relacional (relational matrix, al decir de los antropólogos). Los africanos usan la palabra ubuntu que significa: “yo soy lo que soy porque pertenezco a la comunidad” o “yo soy lo que soy a través de ti y tú eres tú a través de mí”. Todos necesitamos unos de otros; somos interdependientes. Lo que la física cuántica y la nueva cosmología enseñan acerca de la interdependencia de todos con todos es una evidencia para el espíritu africano. A esa comunidad pertenecen también los muertos como Mandela. Ellos no «van» al cielo, pues el cielo no es un lugar geográfico, sino un modo de ser de este mundo nuestro. Ellos se quedan en medio del pueblo como consejeros y guardianes de las tradiciones sagradas. El tercer eje son los ritos y las celebraciones. Nos admira que se dedique un día entero a rezar por Mandela con misas y oraciones. Los africanos sienten a Dios en la piel, los occidentales en la cabeza. Por eso, bailan y mueven todo el cuerpo, mientras que nosotros permanecemos fríos y rígidos como un palo de escoba. Las experiencias importantes de la vida personal, social y estacional se celebran con ritos, danzas, músicas y presentaciones de máscaras. Éstas representan energías que pueden ser benéficas o maléficas. Es en los rituales donde las fuerzas negativas y positivas se equilibran y se festeja la primacía del sentido sobre el absurdo. Si reincorporamos el espíritu de África, la crisis no tendrá que ser una tragedia. Sabemos que a través de las fiestas y los ritos la sociedad rehace sus relaciones y se refuerza la cohesión social. Además no todo es trabajo y lucha. Está también la celebración de la vida, el rescate de las memorias colectivas y el recuerdo de las victorias sobre las amenazas vividas. Me complace presentar el testimonio personal de uno de nuestros más brillantes periodistas, Washington Novaes: «Hace algunos años, en Sudáfrica, me impresionó ver que bastaba que se reuniesen tres o cuatro negros para empezar a cantar y a bailar con una amplia sonrisa. Un día, le comenté a un joven taxista: “Su pueblo sufrió y todavía sufre mucho. Pero basta que se reúnan unas pocas personas y ustedes ya están bailando, cantando y riendo. ¿De dónde viene tanta fuerza?” Y él me contestó: “Con el sufrimiento, aprendemos que nuestra alegría no puede depender de nada fuera de nosotros. Tiene que ser sólo nuestra, estar dentro de nosotros”». Nuestra población afrodescendiente nos da esa misma muestra de alegría, que ningún capitalismo ni consumismo puede ofrecer. Leonardo Boff

martes, abril 09, 2013

Equipo de Educación de Bachelet, Mirada Economicista o Dialogo para el Cambio

La Educación es fundamental para el desarrollo de las sociedades, las discusiones sobre cambios y reformas al sistema educativo están asociadas al tipo de proyecto nacional que, cuando es posible, se ha consensuado. Es así que la discusión sobre la Reforma Educacional de 1965 estuvo atravesada por una importante controversia sobre la idea de hombre en la perspectiva de la Revolución en Libertad planteada por el gobierno de Frei Montalva. Más tarde durante el gobierno de Salvador Allende resultó también evidente la vinculación que el Presidente establecía entre la educación y el proyecto de sociedad, expresando que era necesaria para “avanzar a la modelación de un Hombre Nuevo que supere las deformaciones impuestas por la sociedad de clases” (Mensaje del Presidente al Congreso Pleno, mayo 1972). Esta perspectiva, de conexión entre la educación y un proyecto de sociedad que ponga a la persona como centro del desarrollo en una sociedad inclusiva, con oportunidades de crecimiento con equidad para todos y todas, donde el valor de la solidaridad transversalice a la cultura, la economía, la política, la empresa y el trabajo, se eliminó de plano con el enfoque neoliberal impuesto por la dictadura y reforzado con el aporte del Banco Mundial a las “reformas educacionales” de las democracias post dictaduras en América Latina. A diferencia de las discusiones sobre el sentido social de la educación, dominante en la democracia pre dictadura, la discusión de los últimos 22 años ha ido derivando en cuanto sirve, instrumentalmente, al crecimiento económico, al rédito que la inversión financiera produce, a cuanto dinero hay que poner en la mesa para que los indicadores de rendimiento escolar suban, prima una mirada economicista en esta actividad. El movimiento estudiantil también ha hecho hincapié en la temática del financiamiento pero ha tenido la gracia de reanudar la discusión ideológica al plantear una fuerte crítica al modelo y plantear al movimiento de 2011 como parte de un proceso que debiera generar importantes cambios sociopolíticos en el mediano plazo. Hoy día cuando la candidata Bachelet ha presentado su equipo encargado de los temas de educación nos hemos enterado que todos sus integrantes son profesionales de las ciencias económicas y no ha integrado a nadie que nos asegure una representación del mundo de la educación propiamente tal, menos a actores ciudadanos que no por no tener títulos o doctorados carecen de sabiduría para aporta, no es que ellos sean ajenos a la temática, pero su perspectiva arranca de una mirada economicista, que hasta el momento ha fracasado, especialmente en la educación pública. Cabe preguntarse si la candidata abordará la temática desde lo económico o propiciará un dialogo conducente a dilucidar cual es la educación a la que aspiramos para producir los cambios de fondo que son urgentes, en una sociedad que aspira a vivir con dignidad.

viernes, noviembre 16, 2012

El Terror en el que viven los niños palestinos

VER IMAGENES “Los niños palestinos salían de la escuela al final del día, regresaban directamente a sus casas y hacían mucho ruido con sus petardos… Esto es absurdo. No sé donde nuestro estúpido jefe de batallón sacó esa descabellada idea: comenzamos a perseguir a los niños durante nuestras patrullas. (…). Tal vez tenía cuatro o cinco años… Un niño muy pequeño con su hermano. Tal vez estaba en la guardería… Y le realizamos un registro corporal. Sobre él y su hermano mayor, apenas un poco mayor. (…) Es increíble. Me sentí tan inmoral, tan inhumano…” Esta increíble escena se desarrolló en la localidad palestina de Hebrón. Ella fue narrada por un suboficial del Ejército israelí. Su testimonio fue recogido por la ONG Breaking the Silence (Rompiendo el Silencio), que recoge desde hace varios años las historias de soldados que sirvieron en los territorios ocupados. Estos miles de horas de entrevistas, filmadas o transcritas, dan testimonio de la barbarie de la ocupación, los crímenes de guerra y la humillación ordinaria que experimentan los palestinos al cruzar los puestos de control. En un nuevo libro negro, la ONG ha recopilado evidencias abrumadoras acerca de la violencia y las graves violaciones de derechos humanos de las que los niños palestinos son objeto. Las sospechas permanentes, las detenciones arbitrarias, los malos tratos físicos e incluso los disparos con fuego real afectan también a los niños, según los testimonios de soldados israelíes. “Estas historias iluminan la realidad de la vida cotidiana de los niños palestinos y los jóvenes que viven bajo la ocupación israelí”, escriben los autores de este informe. Los testigos describen una rutina en la que los niños palestinos, a menudo menores de diez años, son tratados de una manera que ignora su edad. En la práctica, son sometidos por los militares israelíes al mismo tipo de trato que los adultos. La violencia física, acompañada del acoso y la humillación, es ejercida a menudo contra estos niños de forma arbitraria”. En los testimonios recogidos anualmente por la organización Breaking the Silence, los niños aparecen por todas partes. Ellos sufren en primera línea el trauma que significa la destrucción de una vivienda palestina por el Ejército israelí. Un capitán describió el terror de unos jóvenes hermanos jóvenes durante un registro: “Entro en una casa, hay allí una mujer (…) Me volví y le pregunté: “¿Dónde está el hombre de la casa? Nadie entiende. Nadie. Entonces veo un colchón cubierto con una manta.” En los testimonios recogidos anualmente por la organización Breaking the Silence, los niños aparecen por todas partes. Ellos sufren en primera línea el trauma que significa la destrucción de una vivienda palestina por el Ejército israelí. Un capitán describió el terror de unos jóvenes hermanos jóvenes durante un registro: “Entro en una casa, hay allí una mujer (…) Me volví y le pregunté: “¿Dónde está el hombre de la casa? Nadie entiende. Nadie. Entonces veo un colchón cubierto con una manta.” La manta se mueve. Y yo… no sé, a lo mejor alguien se esconde allí. Le pido a un soldado: “Ve a ver rápidamente lo que hay debajo de ella” y él tira de la manta… Cuento ocho niños que se aprietan juntos, muertos de miedo. Se esconden unos detrás de otros, mirándome fijamente, como si en el momento siguiente fuera hacerles no sé qué (…) Yo salgo de allí en estado de shock.” Pero ¿qué importa el terror de un niño cuando, en nombre de la seguridad, se puede justificar cualquier cosa?.

viernes, octubre 26, 2012

ELECCIONES MUNICIPALES Y EDUCACIÓN PÚBLICA

Artículo Publicado en El Post. El 28 de octubre se celebrarán elecciones municipales en todo el país. Durante los dos últimos meses las campañas de candidatos a concejales y alcaldes han asediado a la ciudadanía para conseguir sus votos, ahora voluntarios. Diversas temáticas han alimentado los discursos de candidatos y candidatas. Lamentablemente, la mayoría reducidos a dos o tres palabras sobre las realidades a las que aluden. Seguridad pública, medio ambiente, salud, infraestructura, deportes y educación tienen slogans que sirven en cualquier comuna y a candidatos de los más diversos conglomerados, pocos hacen la diferencia y presentan un programa estructurado a partir de un diagnóstico. El caso, a mi parecer, más patético lo constituye el de la educación municipal, aquí las promesas fáciles van por el lado del SIMCE, la PSU y la infraestructura, la ausencia de proyectos comunales de educación, aun cuando existen los Planes Anuales de Educación (PADEM), propuestos a partir del conocimiento de la realidad local, son escasos y lo que hay repite algunas consignas recogidas de las movilizaciones estudiantiles. Leer mas