miércoles, agosto 29, 2007

Protesta de Trabajadores en Chile




El paro de los trabajadores subcontratados del cobre, las declaraciones del Obispo Goic en cuanto a la necesidad de consensuar un sueldo etico, la constatación que despues de casi 18 años de democracia no se ha conseguido desmontar la estructura de injusticia que el modelo neoliberal de Pinochet impuso en Chile, los contratos de trabajadores de multitiendas por $6.000 mensuales que se incrementa en base a comisiones variables, el 80% de los trabajadores que ganan menos de $300.000 y la tremenda desigualdad provocada por la hiperconcentración de la riqueza en grupos que se cuentan con los dedos de una mano, crearon el clima propicio para que el llamado aprotestar realizado por la Central Unitaria de Trabajadores contara, sino con el apoyo, con la simpatía de gran parte de la ciudadanía. Ya lo advertía la Conferencia Episcopal, este clima de inequidad es el caldo de cultivo para estallidos sociales y, al respecto, la derecha salió a descalificar a los Obispos, como siempre sucede cuando son sus intereses los que están en juego. Los grupos empresariales no han sido capaces de retribuir la tranquilidad que los gobiernos de la Concertación y el pueblo, en aras de una "paz social", les han regalado para hacer sus extraordinarios negocios lo que les permite llevar una vida de lujos que son una bofetada para trabajadores que sobreviven con el sueldo mínimo y que ejerce una violencia que ya no se aguanta. Si bien es valorable la agenda social del gobierno por otra parte es deplorable la condescendencia que se tiene con nuestros empresarios que no están a la altura de un país que pretende ser desarrollado.


En Valparaíso bajo la consigna de "NO al Neoliberalismo" la CUT convocó a miles de trabajadores y estudiantes que marcharon por las calles del puerto sin provocar desordenes pero si dando una demostración que aquí se está incubando un movimiento que no debiera detenerse hasta lograr un pacto por la equidad, independiente de las comisiones gubernamentales en las que la CUT no está representada.

jueves, agosto 09, 2007

La historia del Proyecto Cybersyn


La historia del Proyecto Cybersyn
Enviado por Fernando Flores el Mar, 2007-08-07 18:48
El equipo web de Atina Chile preparó un completo informe que fue publicado en la red de diarios ciudadanos sobre el Proyecto Cybersyn, en el cual participé. El link pertenece al diario La Opiñón:
La historia del Proyecto "Cybersyn"Esta es una historia no sólo de tecnología y redes. Es también una historia de sueños por construir un país mejor. Un intento de entregar a la ciudadanía el poder de las redes... en Chile, y hace más de 30 años! Una experiencia casi olvidada, que de a poco ha salido a la luz pública.
Les presentamos la historia de Cybersyn, una experiencia pionera a nivel mundial sobre el uso de las redes de manera integral en un país, y del cual hoy se están sacando valiosas lecciones alrededor del mundo.
Origenes
El Proyecto Cybersyn ("Cybernetic Synergy", también llamado Proyecto Synco - "Sistema de Información y Control") tuvo su origen cuando Stafford Beer, teórico, académico y referente mundial en investigación operacional y cibernética organizacional, recibió la solicitud por parte del gobierno de Salvador Allende de diseñar un sistema de transferencia de información económica a tiempo real en las empresas del área de la propiedad social del Estado. Quienes enviaron esa solicitud fueron Fernando Flores (quien en 1970 y a sus 26 años había asumido como Director General Técnico de CORFO) y Raúl Espejo (compañero de Flores en CORFO).
Flores (quien además a su edad era Director del Banco Interamericano y presidente del Instituto Tecnológico de Chile) se enfrentó a la necesidad de conectar las industrias nacionalizadas que no estaban integradas a un sistema de transferencia de información eficiente y transparente. Conocedor de las teorías y soluciones propuestas por el científico británico, recurrió a el con el fin de solicitar su ayuda. Beer además vio en este llamado una importante oportunidad para poner en práctica su trabajo e ideas cibernéticas.
Luego de algunas conversaciones Beer aceptó y a contar de 1971 se trasladó de lleno a Chile a trabajar con un grupo de ingenieros, diseñadores, científicos y técnicos, chilenos e ingleses, en este innovador y creativo proyecto mundial (como referencia ARPANET nació en 1962).
El 12 de Noviembre de 1971, Beer se reunió con el Presidente Salvador Allende para explicarle personalmente en que consistiría la implementación del proyecto Cybersyn en Chile. Lo describió como "un sistema nervioso, a través del cual correrían importantes decisiones, tanto a nivel administrativo como judicial, económico y cívico". Con la aprobación de Allende, se creó la nueva Sección de Diseño Industrial del Instituto de Investigaciones Tecnológicas (INTEC) para llevar a cabo el diseño de la Sala de Operaciones bajo la supervisión de Stafford Beer y del profesor y diseñador industrial Gui Bonsiepe. Asi las cosas, Cybersyn comenzaba a tomar forma definitiva.
El Sistema
Cybersyn contaba de varias "partes". En primer lugar la red física, conocida como "Cybernet". Consistía en la implementación de una red de TELEX en diferentes fábricas a lo largo de Chile. La coordinación de esta red estuvo a cargo del ingeniero y traductor de Stafford Beer, Roberto Cañete, quien ya contaba con experiencia en redes comunicacionales. La información era transmitida una vez al día por las empresas a la central. Ésta era procesada por ingenieros liderados por Isaquino Benadof, y enviada a la sala de operaciones. Luego, la información era procesada en la Sala de Operaciones y retornada para ser nuevamente enviada a las empresas. Se trató de una de las primeras experiencias de transferencia de información económica a tiempo real en Chile.
La segunda parte era el software, denominado "Cyberstride". Su función era procesar la información que llegaba desde las empresas y transformarla en variables predefinidas. La información era enviada y recibida a través de TELEX y procesada por un computador IBM 360. Utilizando un sistema bayesiano, se creó un modelo prospectivo dinámico que predecía las crisis que podían ocurrir en el futuro, ayudando a aplicar soluciones antes de que ocurrieran.
La tercera parte era el Viable System Model (VSM), un modelo que estructura la organización de cualquier sistema viable, en otras palabras, es cualquier sistema organizado que reúna las demandas de sobrevivencia en un ambiente cambiante. Su funcionamiento puede explicarse en la siguiente animación:
El cuarto elemento era el Opsroom o sala de operaciones, el espacio de concentración de la información enviada por las empresas, y estaría disponible para la toma de decisiones.
Fue diseñada por INTEC (Instituto Investigaciones Tecnológicas de Chile) bajo la coordinación general del ingeniero Jorge Barrientos.A la cabeza del equipo de diseño estaba Gui Bonsiepe, el equipo de diseñadores industriales lo conformaban Rodrigo Walker, Guillermo Capdevila, Alfonso Gómez, Guillermo Cintolesi, Fernando Shultz, Michel Weiss (Alemania), Wolfgang Eberhagen (Alemania) Werner Zemp (Suiza).El equipo de diseño gráfico estaba conformado por Pepa Foncea, Lucía Wormald, Eddy Carmona y Jessie Cintolesi.
La sala era hexagonal y estaba compuesta por 7 sillas giratorias, una pantalla llamada Futuro, un esquema del VSM, pantallas de reportes de excepción en tiempo real y un Data Feed. La silla tenía en su brazo derecho un dispositivo de control interactivo que, a través de la combinación de sus botones (objetos geométricos), activaba ordenes de proyección en las pantallas según los requerimientos de los usuarios, optimizando la comunicación externa e interna.
El siguiente elemento era el Proyecto Checho, que tuvo por objetivo modelar la economía chilena y crear simulaciones del comportamiento económico a futuro. En la sala de control, esta aplicación se desplegaba en la pantalla "FUTURO", convirtiendo a esta herramienta en una especie de termostato que determinaba las directrices para tomar decisiones a mediano y largo plazo.
El último elemento es Cyberfolk. Fue un experimento que consistía en entregar a la gente la posibilidad de tener una conexión a tiempo real con los grupos de toma de decisiones del gobierno desde sus casas, y así participar democraticamente en las decisiones. Fue implementado experimentalmente en 2 ciudades de Chile, Tome (8ª Región) y Mejillones (2ª Región). A través de un circuito cerrado de televisión la gente vería las sesiones realizadas en las municipalidades y participaría activamente en el proceso democrático de éstas. A través de un boton rotativo ("de acuerdo" - "en desacuerdo"), la gente podía elegir su opción y enviar la señal en tiempo real usando el sistema de circuito cerrado existente con la municipalidad.
Logros
Cybersyn nunca pudo ser puesto en marcha íntegramente. Sin embargo tuvo su prueba de fuego cuando en Octubre de 1972 50.000 camioneros en paro bloquearon las calles de Santiago. Usando las máquinas de teletipos, el gobierno fue capaz de coordinar el transporte de alimentos a la ciudad con los cerca de 200 camiones leales a Allende y que no se encontraban en paro.
Cierre
Cybersyn se acabó con el Golpe Militar de 1973. Los equipos y el Opsroom fueron destruidos, pese a que se hicieron llamados a preservar su utilidad.
Objeto de Estudio
Con el paso de los años se fue removiendo el manto de secreto sobre lo que fue Cybersyn. El mismo Stafford Beer parte citándolo en su libro "Platform for change".Años después (muchos años), un grupo de jóvenes realizadores preparan un documental interactivo basado en el proyecto Cybersyn, que retrata el proceso de gestación del proyecto realizado en Chile entre 1971 y 1973, y la repercusión que tiene hoy en día.
Esta apasionante historia tiene muchos más detalles que merecen la pena conocer. Divulgarla sin duda abre las puertas al reconocimiento a ese grupo de chilenos audaces que formaron parte de él, hace más de 30 años...Links:- Cybersyn: Sitio Oficial del Documental- Tesis sobre Cybersyn (PDF - 448 KB)- Proyecto Synco (Wikipedia)- La insólita historia de "la Internet socialista de Salvador Allende" (Clarin.com)- Santiago dreaming (The Guardian Unlimited)
blog de Fernando Flores
( categorías: Tecnología )

domingo, julio 29, 2007

Huelga de Trabajadores del Cobre en Chile.

Transcurren los días y se mantiene la huelga de trabajadores del cobre subcontratados, en Chile. Los obreros movilizados representan uno de los peores inventos del neoliberalismo, la tercerización del trabajo, que una empresa puede realizar abaratando costos de seguros de salud, de pensiones, de seguridad, etc. traspasando, en el caso del cobre, faenas para que las realicen empresas subcontratistas. Estas últimas contratan obreros que hacen los mismos trabajos, similares a los que realizan los de la empresa principal (CODELCO), por sueldos hasta 5 veces inferiores. La violencia ejercida por un sistema, sordo al clamor de grandes grupos excluidos de la abundancia de las ganancias exorbitantes de unos pocos, ha provocado, en el caso de este conflicto, reacciones de fuerza, no justificables pero entendibles en este contexto de desesperación. La situación ha motivado la reacción de la Iglesia Católica, cuyos obispos han emitido una declaración que pone el acento en la injusticia social y advierte sobre la posibilidad de estallidos sociales que se incuban en este ambiente de marginación. A continuación se reproduce la declaración de los Obispos chilenos.
Desafíos de fondo en los recientes conflictos laborales
“Cambian las formas históricas en las que se expresa el trabajo humano, pero no deben cambiar sus exigencias permanentes, que se resumen en el respeto de los derechos inalienables del hombre que trabaja” (Compendio Doctrina Social de la Iglesia, Nº 319).
1. La subcontratación es una realidad muy extendida en el mundo, sobre todo en las grandes empresas. Progresivamente se ha ido convirtiendo en un mecanismo para disminuir los costos laborales, pudiendo afectar las condiciones de trabajo y la equidad en la remuneración, para elevar la productividad de las empresas. Desgraciadamente, en este régimen muchas veces el trabajo no se realiza en condiciones dignas y justas.
2. La ley que recientemente modificó en Chile las normas sobre el régimen de subcontratación ha constituido un avance significativo que corrige en parte esta grave injusticia, ya que avanza en equiparar las condiciones de trabajo de quienes realizan una misma labor para una misma empresa.
3. Sin embargo, el cambio de una realidad asentada durante largo tiempo suele generar tensiones y presionar hacia situaciones extremas, como hemos visto en diversos movimientos laborales, algunos lamentablemente acompañados de violencia. En este caso, como en otros, la violencia es el síntoma de una situación de inequidad evidente que no ha sido resuelta por nuestra sociedad. Los trabajadores tienen el legítimo derecho de movilizarse a través de sus organizaciones representativas para reclamar lo que la ley les confiere y en justicia les pertenece. Pero nada justifica la violencia ni el atropello a los derechos de otras personas.
4. Se requiere avanzar en el tema de la negociación colectiva en régimen de subcontratación, en el ámbito de la empresa. Los recientes episodios son una muestra de la insuficiente legislación en esta materia. El derecho a la negociación colectiva en términos efectivos, es un derecho básico que el concierto internacional y la propia Iglesia reconocen a los trabajadores. Este reconocimiento no es completo si por una formalidad se impide al trabajador entenderse con quienes más directamente se benefician con el fruto de su esfuerzo.
5. Hacemos un llamado a empresarios y trabajadores, a las autoridades de gobierno y a los legisladores, para que aborden estas situaciones con espíritu de concordia, procurando buscar el bienestar de quienes carecen de lo necesario para vivir. San Alberto Hurtado nos decía: “Habrá justicia social cuando sea el bien común y no el interés particular el que regule la distribución de los bienes” (¿Cómo remediar la desarticulación de la vida moderna?, 1939). Es preciso avanzar con rapidez y decisión hacia una dignidad del trabajo y el pleno respeto a los derechos básicos de los trabajadores.
6. Instamos a dignificar la política, que es una noble actividad humana, basada en el respeto a todo ser humano. Necesitamos escucharnos y abrirnos a buscar soluciones que integren los distintos puntos de vista, para resolver los dramáticos problemas de pobreza y trabajo precario que angustian a alrededor de un millón de chilenos. Esto sigue constituyendo un escándalo en un país que ha crecido tanto en los últimos años, que está siendo capaz de disminuir la pobreza, y que cuenta con recursos para construir una sociedad más justa y equitativa.
7. Nos aprestamos a iniciar el Mes de la Solidaridad, en que recordamos la palabra y la acción de san Alberto Hurtado. Él nos enseñó que sólo una síntesis plenamente humana nos permite encontrar el verdadero sentido al trabajo. Que su palabra visionaria de hace varias décadas nos ilumine en los importantes desafíos de hoy.

Por el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile
†Alejandro Goic Karmelic Obispo de Rancagua Presidente
†Cristián Contreras Villarroel Obispo Auxiliar de SantiagoSecretario General

lunes, julio 09, 2007

La Audacia de Otro Paradigma

Buenos Aires - Mientras en Sudamérica se registra una tendencia hacia la formación de gobiernos de centro izquierda, en Europa se estaría consolidando la tendencia opuesta: un corrimiento político hacia el centro derecha. Esto lo confirmaría el triunfo en Francia del candidato presidencial de la derecha Nicolas Sarkozy, por más que su victoria señale una línea de continuidad política con su antecesor Jaques Chirac. Pero más aún lo ratificó, en 2006, el triunfo del centro derecha en Suecia, que accedió al gobierno luego de 70 años de la más estable de las socialdemocracias europeas. El panorama se completa con la presencia de gobiernos de este signo, por ejemplo, en Alemania y Polonia.Pero pese a los signos políticamente opuestos, la impresión es que tanto aquí como en Europa paradójicamente las principales razones de estos cambios son similares.En el caso europeo, ha entrado en crisis el modelo de “Estado de bienestar”, y como consecuencia su sistema de beneficios sociales (seguro de desempleo, subsidios varios, etc.), debido al alto costo que, por lo general, ya no es posible financiar con nuevos impuestos. En estos años, globalización mediante, en forma cada vez más creciente la actividad económica se desarrolla en diferentes lugares, lo cual ha reducido el control de cada Estado sobre los ingresos que pueden ser afectados por impuestos. A su vez, la baja o nula tasa de crecimiento demográfico ha reducido en gran medida la relación entre trabajadores activos (aportantes) y pasivos (jubilados y pensionados), por lo cual peligra la posibilidad de garantizar a futuro los actuales niveles de jubilaciones. Cómo financiar el explosivo gasto en educación, salud y demás “amortiguadores sociales”; una incógnita no resuelta de las últimas campañas electorales europeas.Este problema aumenta la incertidumbre en una sociedad poco dispuesta a renunciar a los beneficios conseguidos, y en la que grandes sectores gozan de un excelente nivel de bienestar, con una alta propensión al consumismo. La presencia de millones de inmigrantes dentro de los límites territoriales, a menudo en la marginalidad, y la presión en las fronteras de oleadas de desesperados en busca de un mejor futuro, hace que la seguridad, incluso en el plano laboral, sea uno de los principales temas de discusión. Para el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, esa sociedad opulenta ha canjeado el valor de la libertad por el de la seguridad. Hoy, Europa es una suerte de gigantesco country, vecino a una también gigantesca villa miseria -África- de la que se siente constantemente amenazada.Pero si en Europa la cuestión es conservar beneficios, en Sudamérica el tema oscila entre ampliar los pocos que hay y llegar a gozar de algunos. Luego de dos décadas de dramático crecimiento de la desigualdad, la promesa por una mayor justicia social ha sido clave para el mencionado vuelco regional hacia la centro-izquierda. Y más allá de los matices y errores cometidos que revelarían un atento análisis político, no se puede negar que existe un gran esfuerzo por tratar de revertir la enorme deuda social de los Estados.Sin embargo, en esta era post-industrial y de mercado global, también en nuestro escenario cabe plantear el debate sobre el nuevo rol dirigente del Estado, en cuanto garante y agente de desarrollo, frente a los fracasos del Estado “mínimo”, Estado “ausente” y Estado “elefante”.No obstante, la sociedad no puede dejar de hacerse cargo de quienes hoy el mercado expulsa, so pena de tornarse inhumana. La respuesta no es fácil. Pero es sugestivo el camino que, cada vez más, parece indicar la “economía civil” según el modelo europeo, o las distintas expresiones de “economía social”, “solidaria”, “del trabajo” en América Latina, ese conjunto de empresas e iniciativas económicas que no tienen como único fin las utilidades. Las experiencias de este tipo de empresas, del cooperativismo al microcrédito, en muchos casos han aligerado la carga del Estado brindado trabajo y dignidad a quien de otro modo sólo habría podido vivir del subsidio público.Es un gran desafío, que supone una relación de confianza y cooperación entre empresas privadas, Estado y empresas de la economía social, siguiendo roles complementarios y subsidiarios.La audacia de afrontarlo implica un profundo cambio cultural, que resalta un paradigma económico distinto, permitiendo así que la economía actual incorpore conceptos como solidaridad, gratuidad, altruismo, fraternidad: para que el factor inclusivo sea la dignidad que confiere el trabajo, allí donde el mero mercado sólo podría crear exclusión.
Alberto Barlocci. Abogado y periodista. Director de la revista Ciudad Nueva

jueves, junio 21, 2007

La Pedagogía de la Liberación es más necesaria y urgente que nunca

Adital - Artículo completo.
Por Rosa María Torres*
El pasado 2 de mayo se cumplieron diez años de la desaparición física de Freire, el autor de «La Educación como Práctica de la Libertad», «Pedagogía del Oprimido» y «Pedagogía de la Esperanza», entre otras obras. Textos de sustancial importancia para entender gran parte de los debates en torno a la educación en Latinoamérica en los últimos 40 años.
12 de mayo de 2007
La autonomía, la democracia, el respeto del otro, y sobre todo la transformación social son rasgos de la obra de Freire que merecen hoy repensarse en el marco de los cambios en los sistemas educativos del sur continental.
Ejes que invitan también a pensar las demandas de la enseñanza desde los postulados de la «pedagogía de la liberación», que para el teólogo y educador brasileño Frei Betto "es más necesaria y urgente que nunca, porque tenemos gobiernos democráticos, pero no siempre están apoyados en la movilización popular".
Militante histórico de las comunidades eclesiales de base, y responsable durante los primeros años del gobierno de Lula del programa «Hambre Cero», Frei Betto es coautor junto con Freire de «Esa Escuela llamada Vida», texto coordinado por el periodista Ricardo Kotscho.
"El pernambucano Paulo Freire, y el minero Frei Betto -expresa Kotscho- iniciaron sus trabajos en épocas, circunstancias y lugares diferentes, pero en un determinado punto de sus trayectorias se encontraron y siguieron juntos, incluso sin conocerse personalmente, con los ojos puestos en un mismo horizonte: la liberación del pueblo brasileño y la educación".
Pero para Betto, y en consonancia con el pensamiento de su amigo Freire, los cambios educativos de la región colocan "demasiado énfasis en las nuevas tecnologías", mientras que por otro lado restringen el espacio "de los paradigmas, los valores, la ética".
-Una generación importante de maestros de Latinoamérica se formó con los textos de Paulo Freire. ¿Qué ideas de él son necesarias rescatar hoy, a 10 años de su fallecimiento?
-No temo en afirmar que no habría la actual primavera democrática en América latina sin Paulo Freire. Lula, (Hugo) Chávez y (Evo) Morales se explican también gracias a su metodología.
Fue quien inculcó la autoestima en los oprimidos, enseñando que no hay nadie más culto que otro, sino que hay culturas distintas y socialmente complementarias.
Hoy precisamos rescatar la pedagogía del oprimido e intensificar el trabajo de base. Es decir, la educación política de trabajadores, estudiantes, amas de casa, etcétera. Favorecer el empoderamiento popular. Y para eso nada mejor que el método de Paulo Freire.
-¿Cómo era la personalidad de Freire?
-Fui muy amigo de Paulo, éramos vecinos y trabajábamos con los mismos grupos populares. Publicamos juntos, gracias al periodista Ricardo Kotscho, el libro que reúne nuestras experiencias en educación popular: «Esa escuela llamada vida», editado en Brasil por la editorial Atica.
Paulo era un hombre que sabía escuchar, pues partía del principio de que el oprimido sabe, más no siempre sabe que sabe, o no tiene conciencia del valor y la importancia de su saber.
Paulo frecuentaba reuniones de comunidades eclesiales de base, de sindicatos, de movimientos populares, y siempre se cuidaba más de oír que de hablar.
Era, no en sentido riguroso de la palabra, un pedagogo que provocaba la inteligencia ajena con sus preguntas e inquietudes.
-¿Qué espacio existe hoy en Latinoamérica para hablar de pedagogía de la liberación?
-Ella es más necesaria y urgente que nunca, porque tenemos gobiernos democráticos, pero no siempre están apoyados en la movilización popular.
La gobernabilidad no puede depender apenas de una pierna de apoyo parlamentaria. Debe contar también con la otra pierna: los movimientos sociales. Sólo así pasaremos de la democracia representativa a la democracia participativa, de la virtual a la real.
Por lo tanto, si los gobiernos populares no adoptan la pedagogía de la liberación corren el riesgo de quedar sin bases populares.
Es el empoderamiento de la sociedad civil el que dará legitimidad y estabilidad a esos gobiernos.