domingo, mayo 06, 2007

Aparecida, la Iglesia Latinoamericana Frente al Desafío Profético de Denunciar la Desigualdad y la Injusticia.


En unos días más, con la presencia de Benedicto XVI, comenzará la Conferencia del Episcopado de Latinoamérica. Hace unos días, en Argentina un profesor fue muerto por la policía durante una manifestación por mejoras salariales, la semana pasada, en Chile, un trabajador forestal que atacó a policías que a su vez habían agredido a sus compañeros fue acribillado y murió. Estos dos mártires son un signo de este tiempo, donde el aparente éxito de algunos paises esconde grandes desigualdades que golpean violentamente a los más pobres. Realidades de injusticia estarán frente a la vista de los pastores que, en Brasil, tendrán la responsabilidad de entregar orientaciones para la acción pastoral y la evangelización de este sub continente. Leonardo Boff nos presenta, a continuación, una reflexión sobre este acontecimiento:

Dentro de poco llegará a Brasil el Papa Benedicto XVI. Todos están ansiosos por conocer el mensaje que va a traernos. Sabemos que todo punto de vista es la vista desde un punto, por más oficial que éste sea. Permite la visión de ciertas realidades, pero también encubre otras, por la propia naturaleza de lo que es un punto de vista.
Normalmente en el Vaticano predomina el punto de vista institucional. En éste ocupa un puesto central el poder sagrado, la disciplina y el orden, necesarios a un organismo mundial como es la Iglesia Católica romana. Y junto a ellos vienen la obediencia y la voluntad de adhesión cordial. Pero no es menos importante la comunidad cristiana y la vida concreta de los fieles. Aquí es donde se cree en el dinamismo intrínseco de los procesos orgánicos en los cuales surgen desafíos que piden respuestas por parte de la fe. Respuestas que presuponen libertad y creatividad para que sean adecuadas y también actuales. Se trata, por tanto, de un proceso que va más allá de la lógica de la disciplina y del orden. ¿Podrá Benedicto XVI asumir los dos puntos de vista y producir un discurso de sabiduría?
No es imposible, porque lo extraordinario de la Iglesia Católica es que se entiende a sí misma como edificada sobre dos pilares, el de Pedro y el de Pablo. Pedro representa la institución, el poder de las llaves, el orden y la disciplina, en una palabra, la continuidad. Pablo significa la creatividad y el coraje para lo nuevo, en una palabra, la ruptura. La base petrina y la base paulina son igualmente importantes. La sabiduría está en armonizar estas dos energías de tal forma que pueda darse lo nuevo sin amenazar la continuidad, al contrario, enriqueciéndola. Hay momentos en que debe prevalecer la continuidad; hay otros en que debe fortalecerse la novedad. ¿Cuál de estas perspectivas irá a privilegiar Benedicto XVI en su visita a Brasil?
Mi modesta valoración es que necesitamos urgentemente de la dimensión paulina, del carisma innovador para hacer frente a los graves problemas internos y externos que la Iglesia Católica encara. Internos, la emigración creciente de católicos hacia otras iglesias de carácter popular y carismático, derivada posiblemente de la propia estructura centralizada de la Iglesia. Tenemos 125 millones de católicos que necesitarían por lo menos 100.000 sacerdotes, pero tenemos sólo 18 mil, muchos de ellos extranjeros. Esto crea necesariamente un vacío que es llenado por otras iglesias. Problemas externos: la profunda desigualdad que estigmatiza nuestra sociedad. ¿Cómo ayuda la fe articulada con la justicia en las trasformaciones necesarias? Ojalá el papa estime esta línea de actuación.
Nos daríamos por más que satisfechos si de las muchas palabras que el papa nos diga, reforzase éstas que nos vienen de un maestro marxista y ateo ético Oscar Niemeyer, el creador de Brasilia: «lo fundamental es reconocer que la vida es injusta y sólo dándonos la mano como hermanos y hermanas podemos vivirla mejor». Estas palabras resumen el mensaje de amor de Jesús. Hacemos también nuestras las palabras de otro maestro, también marxista y ateo ético, Darcy Ribeiro, nuestro mayor antropólogo, con ocasión de la visita de Juan Pablo II a Brasil: «Venga a nosotros, Pastor de las Gentes, para que juntos construyamos un sencillo paraíso en el que todos coman todos los días, mueran decentemente, estudien la primaria completa, sean atendidos en sus dolores mayores, tengan un empleo permanente, por humilde que sea, y no mueran de desamparo en la vejez. Escuche, Santo Padre, el clamor del pueblo que lo aclama. Bendiga a esta católica cristiandad neolatina de ultramar, vestida de las carnes morenas de negros e indios. Es el Pueblo de Dios que sólo pide la utopía: el sencillo paraíso terrenal del Espíritu Santo».


Leonardo Boff

1 comentario:

Carolonline dijo...

Hola muy buen dato tienes en tu post quise hacer un link para vincularlo a mi blog y no lo tienes como alternativa por favor deja esa opción para linkearte. Estoy atenta a la V de la CELAM.
Hay mucho ue aprender al respecto formarse es derecho de todos y de los católicos también. Estare viniendo a tu blog.
Otra sugerencia arregla el tamaño de la fuente está demasiado pequeña . Gracias!!
Carol.